

En los últimos 5 años los colombianos nos hemos encontrado en una constante lucha para que nuestros ingresos no pierdan valor en el tiempo y nos permitan cubrir gastos y deudas. El crecimiento de la inflación desde el 2018 ha sido de más de 10 puntos porcentuales, la devaluación pasó de 8,91% a 20,82%, mientras que los salarios solo han crecido en promedio 2% por año, de manera real. Ahora bien, muchos de nosotros aún pensamos que la devaluación solamente nos toca cuando viajamos, pero el concepto es aún más profundo dado que, tan solo el año pasado, las importaciones de manufacturas participaron con 74,5% del valor CIF total de las importaciones en nuestro país, esto quiere decir que los productos y bienes que consumimos tienen relación directa con materiales importados.
Por esta razón requerimos replantear nuestras finanzas y trabajar en dos frentes, el primero es la reducción de gastos no esenciales, también denominados variables. En la canasta básica familiar aproximadamente el 55% son gastos variables susceptibles a optimización, reemplazo y sustitución, por ejemplo en las compras de frutas, verduras y artículos de aseo podríamos definir las propiedades de cada artículo para determinar el mejor precio, ya que no necesariamente lo que es más caro es lo mejor, algunas marcas se basan en la recordación y en campañas de mercadeo más allá de la calidad; también es importante crear metodologías de ahorro en los servicios públicos, por ejemplo recoger el agua de la ducha para utilizar en el baño o regar el jardín.
Por otro lado, encontramos el frente de los ingresos donde casi siempre se utilizan los que tienen que ver con entregar tiempo a cambio de dinero (empleos formales). Sin embargo, existen muchas otras fuentes de ingreso que tienen un enfoque de inversión y servirán en la carrera por no perder poder adquisitivo en el tiempo,por ejemplo, el alquiler temporal de inmuebles o vehículos, la venta de productos y servicios a través de e-commerce, la inversión sobre productos financieros, mentorías, etc. muchas de ellas te pueden monetizar en dólares. Sé que algunos de estos ejemplos te suenan difíciles de ejecutar pero lo importante es que puedas contar con un experto que te acompañe en la estructuración y desarrollo de cada proyecto, lo cual es mi propósito con las asesorías personalizadas y empresariales que he estado generando los últimos años.
Escrito por:
ANDRÉS MORENO.
